Inicio
Actualidad

¡Al día!

03/08/2022

Entrevista al director gerente de Tecnópole, Javier Taibo Gallego

Comparte este artículo

“Detectamos una gran cantidad de proyectos gallegos de excelente calidad que para crecer necesitan dar el paso hacia su internacionalización”

La pandemia obligó a las empresas a competir en un mercado global. La aceleradora Galicia Avanza apoyará a 30 empresas a tener presencia en el exterior, tal y como explica Javier Taibo.

Se compre un año desde su llegada al Parque Tecnológico de Galicia. En ese momento anunciaba la elaboración de un plan estratégico. ¿Cuáles son sus pilares básicos y como afectó o está afectando la pandemia en su aplicación?

El plan estratégico de Tecnópole se vertebra en 5 ejes: la ocupación del espacio disponible, el desarrollo empresarial, el fomento a la innovación, el cumplimiento de los ODS (Objetivos y Metas de Desarrollo Sostenible) y finalmente la formación y la comunicación. Los objetivos para estos 3 años están escalonados en el tiempo, pero al final del 2024 esperamos tener un entorno favorable para la innovación, facilitando y acelerando los proyectos de nuestros residentes, favoreciendo la cooperación empresarial que cree comunidad. Seguiremos fomentando las carreras STEM entre los niños y chicos, reforzando Galiciencia y el aula Newton (con el apoyo de Boeing y First Scandinavia), tratando de fijar el talento en la región en un hábitat único que respete el entorno y sea energéticamente autosostible. Ya que el plan se desarrolló durante la pandemia, sus efectos ya están presentes en él, aprovechando los aprendizajes que se tuvieron, fomentando herramientas e infraestructuras de comunicaciones fuertes que permitan el teletrabajo de nuestros residentes.

¿Qué papel está jugando el Parque Tecnológico de Galicia en la captación de fondos europeos Next Generation para las empresas residentes?

Desde el Parque Tecnológico estamos siguiendo el desarrollo de los distintos Pertes vía las asociaciones en las que somos miembros: APTE (Asociación de Parques Tecnológicos de España), su contrapartida internacional IASP y AMETIC (Asociación Empresas TIC), en primer lugar para detectar proyectos que requieran un lugar donde asentarse y también como antenas para tratar de encontrar oportunidades de participación para nuestras empresas residentes.

Participan en el programa de aceleración para la internacionalización de empresas Galicia Avanza. ¿Cuáles están siendo los resultados y por dónde pasan los retos de la internacionalización?

Dentro de un proceso de reflexión conjunto con la Xunta de Galicia a través de Gain e Igape, detectamos una gran cantidad de proyectos gallegos de excelente calidad que para crecer necesitan dar el paso de su internacionalización. La pandemia y la digitalización acelerada a la que llevó derribaron las fronteras y globalizaron en gran medida el mercado. Con el fin de permitir que las empresas compitan mejor en este entorno, nace Galicia Avanza.

En su primera convocatoria se seleccionaron 30 empresas a las que durante los próximos meses les realizaremos un diagnóstico de internacionalización, para en una segunda fase darles los servicios necesarios para aplicar ese diagnóstico. A finales de este año sacaremos una segunda convocatoria para acelerar otras 30 empresas durante 2023. Los trabajos acaban de empezar por lo que resulta prematuro para tener los resultados del diagnóstico. 

¿Se está fomentando desde el Parque a colaboración con las universidades gallegas? ¿De qué manera?

Bien, las tres universidades gallegas ya están en Tecnópole puesto que son accionistas, pero también es verdad que queremos tener un acercamiento mucho mayor con ellas y es por esto que se creará un consejo asesor del Parque que nos permitirá tener un contacto más fluido. Es fundamental poder apoyar la transferencia tecnológica a las empresas y apoyar la creación de iniciativas empresariales que nacen en la Universidad. Ya llevamos unos años colaborando con la Universidad de Vigo en su programa Incuvi y estamos en proceso de reforzar esta colaboración. Finalmente, esperamos que con la creación del consejo se puedan incrementar los vínculos con A Coruña y Santiago.

Una de las tareas más reconocidas de Tecnópole es la que se hace sobre divulgación científica. ¿Cómo se está impulsando?

Queremos fortalecerla y, en la medida del posible, hacerla crecer. En particular en Galiciencia el próximo año incluiremos una sección para formación profesional y anunciamos ya el reto, que girará en torno a la aeronáutica y aeroespacial. En cuanto al Aula Newton, la única en España, duplicaremos la oferta de centros que podrán visitarnos a partir de octubre con el nuevo curso escolar, con la novedad de que la misión de vuelo que tendrán que realizar será sobre Galicia y no sobre Noruega como fue el primer año. También continuamos con nuestro curso de verano y las Aulas Tecnópole con su oferta de actividades extraescolares para jóvenes con intereses tecnológicos.

¿Qué momento viven las empresas tecnológicas gallegas y qué papel juegan en el crecimiento económico de la comunidad?

Creo que la pandemia nos obligó a acelerar la digitalización y las empresas tecnológicas estuvieron a la altura del reto, entregando soluciones que nos permitieron adaptar los negocios a esa nueva realidad. Es difícil valorar la aportación de sectores transversales ya que no debe medirse exclusivamente por su porcentaje en el PIB, sino fundamentalmente por la habilitación que estas empresas tecnológicas dan la terceras empresas para desarrollarse.

Algún ejemplo puede ser sectores como el TIC o los relativos a la industria 4.0, cuya aportación al PIB es baja, no obstante, sin ellas la posibilidad real para las empresas de tener productos al alcance de los clientes a costes razonables es el fin de cuentas un porcentaje alta del PIB.

Otra de los aprendizajes de la pandemia es la importancia de contar no solo con las empresas tecnológicas, sino también con sus procesos productivos, para disminuir la dependencia en terceros países y afianzar la calidad de estos. Esto está muy en concordancia con la estrategia europea de soberanía tecnológica que busca la implantación en el territorio europeo de empresas productivas, con el objetivo, por ejemplo, de disminuir la dependencia europea de chips del 90% actual al 80%.

También te puede interesar