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25/03/2024

Hacia un sector primario más inteligente y sostenible

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La digitalización emerge como una herramienta de gran utilidad para garantizar la competitividad y la sostenibilidad de las empresas del sector primario, transformando sus operaciones y la forma en que genera valor

La digitalización en el sector primario implica la integración de tecnologías digitales en todas las áreas de una empresa agrícola, ganadera, pesquera o forestal, transformando sus operaciones y la forma en que genera valor. No se trata solo de adoptar tecnología, sino de cambiar la manera en que se hacen negocios, mejorando la eficiencia, la trazabilidad y la sostenibilidad. Los beneficios son claros: desde la optimización de recursos hasta el acceso a nuevos mercados a través de plataformas digitales. Al entender estos beneficios, los propietarios pueden tomar decisiones más informadas sobre cómo y por qué iniciar este proceso de transformación.

¿Qué ventajas supone la digitalización?

  • Mejora de la eficiencia y reducción de costes. Una de las ventajas más significativas de la digitalización es la optimización de procesos que conduce a una mayor eficiencia operativa. Herramientas como los sistemas de gestión agrícola basados en la nube permiten a los agricultores y ganaderos monitorizar y controlar sus operaciones en tiempo real, reduciendo la necesidad de desplazamientos y la duplicación de tareas. Esto se traduce en un ahorro considerable de tiempo y recursos. Además, la automatización de procesos, desde la siembra hasta la cosecha, minimiza el uso excesivo de agua, fertilizantes y energía, disminuyendo así los costes de producción y el impacto ambiental.
  • Aumento de la producción y calidad. La implementación de tecnologías digitales también conlleva una mejora significativa en la cantidad y calidad de la producción. Sensores y drones proporcionan datos precisos sobre el estado de los cultivos y el ganado, lo que permite intervenciones tempranas para prevenir enfermedades o plagas. La precisión en la agricultura, por ejemplo, facilita la aplicación exacta de insumos en las dosis necesarias, mejorando la salud de las plantas e incrementando los rendimientos, mientras se asegura la calidad del producto final.
  • Gestión de datos y toma de decisiones. La capacidad de recopilar, almacenar y analizar grandes volúmenes de datos transforma la manera en que las empresas del sector primario toman decisiones. La analítica avanzada y el Big Data posibilitan la comprensión profunda de patrones y tendencias, mejorando la planificación y la gestión de riesgos. Con información detallada y actualizada, los empresarios pueden tomar decisiones más informadas y estratégicas, desde la selección de cultivos hasta la gestión de recursos.
  • Sostenibilidad y Medio Ambiente. La digitalización también juega un papel fundamental en la promoción de prácticas más sostenibles. La tecnología permite una gestión más eficaz de los recursos naturales, reduciendo el desperdicio y minimizando la huella ambiental de las actividades del sector primario. Herramientas como los sistemas de riego inteligente ajustan el uso del agua a las necesidades reales de los cultivos, evitando el exceso y contribuyendo a la conservación de recursos hídricos.
  • Acceso a nuevos mercados y mejora de la cadena de suministro. Finalmente, la digitalización facilita la integración de las empresas del sector primario en cadenas de suministro globales y la apertura hacia nuevos mercados. Plataformas en línea y soluciones de comercio electrónico permiten a los productores gallegos vender sus productos más allá de las fronteras locales, llegando a consumidores en todo el mundo. La trazabilidad digital, por otro lado, aumenta la confianza de los consumidores y mejora la reputación de las marcas.

¿Qué pasos debe seguir una empresa del sector primario para digitalizarse?

El sector primario constituye una base fundamental para la economía mundial, y especialmente en comunidades como Galicia, en donde la agricultura, la ganadería y la pesca tienen tanto peso. En este contexto, la digitalización emerge como una herramienta de gran utilidad para garantizar la competitividad y la sostenibilidad de este tipo de empresas. Implementar tecnologías digitales no solo moderniza las operaciones sino que también abre un amplio abanico de beneficios, pero ¿cómo dar el paso?

  1. Antes de embarcarse en la digitalización, es fundamental realizar un diagnóstico del estado actual de la empresa. Esto implica una evaluación detallada de la infraestructura tecnológica existente, los procesos manuales susceptibles de digitalización y el nivel de competencias digitales entre los empleados. Comprender dónde se encuentra la empresa en términos de recursos y capacidades permitirá establecer un punto de partida claro y definir objetivos realistas para la transformación digital. Esta fase es crucial para identificar las necesidades específicas y las áreas de mejora, sentando así las bases para un plan de digitalización efectivo.
  2. La digitalización requiere de una planificación estratégica cuidadosa. Establecer objetivos claros y específicos de digitalización es el primer paso para asegurar que las acciones emprendidas generen el mayor impacto. Identificar las herramientas y soluciones tecnológicas que mejor se adapten a las necesidades y objetivos de la empresa es igualmente importante. Esto puede incluir desde sistemas de gestión agrícola hasta plataformas de comercio electrónico. La planificación también debe considerar el presupuesto, los plazos y la integración con los sistemas existentes, asegurando así una transición suave y eficiente hacia operaciones más digitalizadas.
  3. La fase de implementación debe llevarse a cabo de manera metódica y controlada para asegurar la integración efectiva de las nuevas tecnologías. Esto implica no solo la instalación física o virtual de software y hardware, sino también la configuración y personalización según las necesidades específicas de la empresa. Paralelamente, es esencial invertir en la capacitación del personal, asegurándose de que todos los empleados comprendan cómo utilizar las nuevas herramientas y procesos. La formación debe ser continua para adaptarse a las actualizaciones tecnológicas y maximizar el aprovechamiento de las nuevas soluciones digitales.

La transformación digital no termina con la implementación de nuevas herramientas; requiere de un compromiso continuo con el seguimiento y la mejora. Es crucial establecer métricas e indicadores de seguimiento para monitorizar el rendimiento de las nuevas soluciones digitales y su impacto en la empresa. Esto permite identificar áreas de éxito y aspectos que necesitan ajustes. La mejora continua se basa en la retroalimentación de los empleados y los datos recogidos durante este seguimiento, asegurando que la digitalización aporte el máximo valor posible y se ajuste a las necesidades cambiantes de la empresa y del mercado. La clave está en adoptar un enfoque proactivo y estar dispuesto a adaptarse a los cambios, asegurando así un futuro próspero y digitalizado para el sector primario en Galicia.

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