
¡Al día!

La adaptación a los cambios y la innovación marcan la trayectoria de Conservas A Rosaleira
Desde sus inicios en la década de los cuarenta hasta convertirse en la empresa que es hoy, con más de un millón de euros de facturación anuales, Conservas A Rosaleira ha demostrado ser un modelo de adaptación y supervivencia empresarial, con una historia que se entreteje con la de la comunidad de O Rosal y el impulso innovador de su fundador, José Sánchez García
Conservas A Rosaleira comenzó su andadura en 1940 en la comarca pontevedresa de O Rosal de la mano de José Sánchez García. Inicialmente, esta aventura empresarial nació de la pasión por la agricultura y la educación, enseñando a los jóvenes el cultivo de hortalizas y frutas entonces poco comunes en la región, como el tomate y el calabacín. Con el tiempo, esta práctica agrícola se transformó en una fábrica pionera en conservas vegetales en Galicia, un próspero negocio que se fue adaptando a los tiempos cambiantes.
La empresa ha mantenido desde sus inicios el compromiso del fundador con la calidad y la naturalidad de sus productos. Este compromiso se vio reforzado con la entrada de Terras Gauda en la compañía en 2007, ampliando la capacidad financiera de la conservera y la expansión comercial.
Conservas A Rosaleira se destaca no solo por sus grelos de indicación geográfica protegida de Galicia, que representan un 80% de sus ventas, sino también por una diversa gama de productos en conserva que abarcan desde tomates naturales y mirabeles en almíbar hasta fabas de Lourenzá y patatas, también con la distinción IXP pataca de Galicia. La adopción de prácticas agrícolas modernas y la colaboración con agricultores locales subrayan su compromiso con la sostenibilidad y la calidad, refrendada por el sello Galicia Calidade.
Productos bio para consumidores concienciados
La visión de la empresa se extiende más allá de la tradición, abrazando la innovación con la introducción de su nueva línea de productos bio y la expansión de su catálogo para reducir la dependencia de un solo cultivo.
El enfoque en productos libres de aditivos, reflejado incluso en sus procesos de producción manual, responde a la creciente demanda de los consumidores por alimentos saludables y auténticos, que mantienen todo su sabor y propiedades naturales.
La innovación también se refleja en la colaboración con otras compañías clave de la industria alimentaria gallega, como Coren, con la que comercializan desde 2019 lacón con grelos en conserva, un plato cocinado con grelos A Rosaleira y patatas de la variedad Kennebec y con cerdo alimentado con castañas gallegas.
La estrategia actual de Conservas A Rosaleira evidencia un claro enfoque hacia la expansión y el reconocimiento en los mercados nacionales e internacionales. Con ventas que rondan el millón de euros anuales, la empresa se mantiene firme en su misión de llevar lo mejor de Galicia a las mesas de los paladares menos conformistas y más preocupados por la alimentación saludable y sostenible.
Conservas A Rosaleira ha sabido conjugar la tradición y la innovación sin perder de vista su esencia: la calidad y la autenticidad de sus productos. En un mercado que cambia constantemente, Conservas A Rosaleira se mantiene como un símbolo de resiliencia y adaptabilidad.