
¡Al día!

Entrevista a Alberto Álvarez, responsable de patentes y marcas en Álvarez Real
Más de 4.000 expedientes en 140 países avalan la trayectoria de Álvarez Real. Este despacho multidisciplinar fue la primera agencia oficial de propiedad industrial 100% gallega. Además de registrar marcas, patentes, diseños, dominios o derechos de propiedad industrial, realiza una labor esencial: vigila las ideas para que nadie las robe, un aspecto clave para proteger la innovación desarrollada por el tejido empresarial.
¿Cómo de importante es proteger los derechos de propiedad industrial para el tejido empresarial? ¿Es algo de lo que las empresas gallegas son conscientes?
Con la protección de patentes, marcas, diseños y otros derechos de propiedad intelectual, su propietario obtiene un derecho de exclusiva, que le permite ser el único que utiliza una determinada tecnología (patentes o modelos de utilidad), marca o diseño, por lo que su protección tiene un gran impacto en la competitividad de la empresa.
Por una parte, las patentes, marcas y diseños son un indicador del carácter innovador de las empresas, lo que ya de por si tiene gran importancia, pero además son el único mecanismo que permite evitar que la competencia copie nuestras iniciativas. Es decir, cualquier innovación de nuestros productos, si no está protegida, podrá ser copiada por cualquiera libremente, sin que tengamos ningún derecho por el mero hecho de ser su creador.
Por lo general, las empresas en Galicia no son demasiado proteccionistas, y esto desde luego, juega en contra de su competitividad.
Además de registrar marcas, patentes, diseños y dominios, ¿qué otros servicios ofrece Álvarez Real para proteger los activos intangibles de sus clientes?
Cada activo intangible tiene una forma diferente de protección, las marcas y nombres comerciales protegen los signos con los que se identifican los productos y servicios de las empresas; las patentes y modelos de utilidad lo hacen con las innovaciones técnicas, los diseños industriales, las innovaciones en diseño o los derechos de autor la propiedad sobre las obras.
Pero existen otros mecanismos que protegen nuestros activos intangibles, como el secreto empresarial, que permite proteger cualquier activo inmaterial que suponga un valor para la empresa, aunque debemos tener en cuenta que todo aquello que no se puede mantener en secreto, no podrá protegerse a través de esta figura.
Los dominios de internet aportan protección de nuestra presencia en internet, pero debemos tener en cuenta que los mismos no nos otorgan un derecho de uso, por lo que, si existe una marca similar, no podremos utilizar nuestro dominio para los mismos productos y servicios, de forma que el titular de un dominio deberá proteger igualmente su marca, con la que si obtiene un derecho de uso exclusivo.
Con más de 4.000 expedientes en 140 países, ¿cuál diría que ha sido el mayor desafío al que se ha enfrentado en la gestión de patentes y marcas para sus clientes?
A lo largo de nuestros años hemos visto un poco de todo, en función del ámbito, pero siempre hemos resuelto la situación. La propiedad industrial requiere de una alta especialización, por lo que en el despacho contamos con personas expertas en los distintos campos de actividad, de hecho, recientemente se ha incorporado una nueva agente de la propiedad industrial, que se encarga de los temas de patentes.
Por otro lado, la protección de marcas a nivel internacional siempre es un desafío, por la complejidad que supone la protección en multitud de territorios, cada uno con sus casuísticas y normativas.
Otro gran reto es la protección y defensa de patentes y los trámites que conlleva la necesidad de defender la novedad y actividad inventiva ante las distintas administraciones.
¿Cómo es el proceso desde que un cliente toma la decisión de proteger su marca o patente hasta que finaliza con éxito?
Las patentes y las marcas son procedimientos muy diferentes. En el caso de las marcas, lo primero es hacer una buena búsqueda previa de parecidos, para poder iniciar el procedimiento con garantías, y hacer una buena redacción de productos y servicios, con el objetivo de tener la mejor protección posible. Hecho esto, se hace la solicitud ante la administración correspondiente, que resuelve a favor o se opone, caso en el que hay que responder.
En el caso de las patentes, lo primordial es identificar adecuadamente la innovación que se quiere proteger y redactar una memoria técnica por un experto en patentes, ya que la memoria establecerá el alcance de la protección, no pudiendo proteger de más, pero tampoco de menos. Con esta memoria se inicia el procedimiento administrativo ante las distintas administraciones, que normalmente cuenta con uno o dos exámenes técnicos, antes de la concesión.
La digitalización implica muchas ventajas pero también nuevos desafíos. ¿Cómo han afectado a su actividad aspectos como la protección de propiedad industrial en línea, la piratería digital o el ciber espionaje?
Efectivamente, en nuestro ámbito de trabajo los nuevos retos y desafíos son una constante, principalmente porque las normativas se implantan a menor velocidad que los avances tecnológicos.
Internet ha hecho desaparecer las fronteras, por lo que la protección en otros países se ha hecho más importante, ya que la facilidad de copiar ha incrementado los conflictos relacionados con la propiedad industrial e intelectual. Es por eso que patentes, marcas, diseños y derechos de autor ganan protagonismo, ya que son el único mecanismo que nos permite luchar contra la copia y dar seguridad a las empresas y usuarios.
¿Qué papel juega la innovación en el ámbito de la protección de derechos de propiedad?
Un papel principal. Sin innovación no hay patentes ni diseños ni derechos de autor, ni nuevas marcas. La propiedad industrial existe por la necesidad de proteger a los inventores, diseñadores y creadores, para garantizarles un derecho de explotación exclusiva de sus creaciones durante un tiempo y para fomentar el avance tecnológico.
¿Cómo ve el futuro de la protección de derechos de propiedad industrial en España y a nivel internacional? ¿Qué tendencias cree que influirán en este campo durante los próximos años?
Aunque existen grandes retos y desafíos futuros de los que se está empezando a hablar, como pueden ser la mejora de la protección del software, la protección de los avances biológicos, la explotación de marcas en los distintos metaversos o la protección de los derechos creados por la inteligencia artificial, sigue siendo la propiedad industrial bastante estática. En mi opinión esto es una garantía ya que ser un ámbito que no cambia demasiado con el avance tecnológico permite no perder eficacia ni protección.