
¡Al día!

Entrevista a Raquel Estévez, CEO de Sinerxia Consultora
Sinerxia es una consultora gallega nacida en 2010 centrada en el impulso del sector pesquero y la agroalimentación, con el objetivo de ayudar a entidades, empresas y organizaciones a generar valor y lograr sus objetivos, mejorando su competitividad y ampliando sus mercados.
¿Cuáles son los cambios más significativos que se han experimentado en el sector pesquero y agroalimentario gallego desde la fundación de Sinerxia en 2010 hasta hoy?
Los cambios han sido muy importantes y acelerados. Además de los desafíos que el propio mercado ha ido introduciendo, como la globalización, la digitalización y, en estos momentos, la inteligencia artificial, el sector ha atravesado importantes desafíos como el COVID o el aumento de costes energéticos derivados de los conflictos internacionales, unidos a otros elementos estructurales del sector como es la propia competencia de las flotas asiáticas, los cambios en las tendencias de consumo o la reestructuración del sector a nivel europeo. Todo ello sin perder de vista los desafíos globales como el cambio climático o los asociados al sector, como los problemas de relevo generacional.
Lo que sí nos ha parecido importante es el impacto, especialmente desde el año 2015, del Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca (antes FEP y ahora FEMPA), que ha contribuido a apoyar la modernización del sector, su innovación y, ahora, impulso a la descarbonización, para dar cumplimiento a la PPC (Política Pesquera Común) y al Pacto Verde Europeo, entre otros compromisos.
¿En qué áreas específicas se enfoca Sinerxia para impulsar el crecimiento y la competitividad de este tipo de empresas?
Si bien Sinerxia comenzó su andadura en el año 2010, no es sino hasta el año 2017 en el que comienza su expansión específicamente en el campo de la cadena de valor de la pesca y la acuicultura y en el sector alimentario. Desde ese momento, nuestros clientes nos han permitido, con los desafíos que nos planteaban, poder desarrollar una actividad creciente que nos ha llevado a experimentar un importante crecimiento. Hoy podemos decir que Sinerxia es una compañía reconocible en el sector y un aliado tecnológico para el mismo.
Sinerxia desarrolla su actividad en el campo de la consultoría estratégica, la innovación, la gestión pesquera, la formación y la promoción de productos de la pesca y la acuicultura. Desarrollamos nuestra actividad desde el sector extractivo y la acuicultura, hasta la cadena de comercialización y transformación.
¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentran las empresas de sector a la hora de intentar mejorar su competitividad? ¿Qué estrategias considera más efectivas para conseguirlo?
En primer lugar, tenemos que diferenciar en que una cosa es la competitividad en el sector pesquero y acuícola, y otra, el sector transformador. En el primer caso, tenemos que recordar que Europa tiene que importar más del 60% del pescado que consume, dado que la flota europea no es capaz de cubrir la demanda existente. Por tanto, hay una amenaza constante con respecto a las flotas de terceros países que no siempre cumplen con los estándares ambientales y sociales que Europa obliga a cumplir a nuestra flota. Por tanto, existe un desequilibrio entre lo que se exige a nuestra flota y lo que se exige, por ejemplo, a la flota china. Las nuevas normativas europeas como la Due Diligence y el reglamento de trabajo forzado, deberían ayudar a equilibrar las reglas de juego, porque si la competitividad se basa en el precio, Europa siempre perderá contra esas flotas.
En cuanto a la transformación pesquera, tenemos el gran honor de ser entidad colaboradora con la Asociación Española de Mayoristas, Importadores, Exportadores y Transformadores de Productos de la Pesca y Acuicultura (CONXEMAR) y ayudar al sector a ser capaz de modernizarse mediante la correcta implementación de los fondos FEMPA o los del Plan de Recuperación y Resiliencia, como será el nuevo PERTE MAR INDUSTRIA, para el que ya nos estamos preparando
¿Qué papel juegan la innovación y la tecnología en el desarrollo de este tipo de empresas? ¿De qué manera podrían aprovechar mejor estas herramientas?
Tanto en la pesca como en la transformación, estos años han sido apasionantes. Estamos siendo testigos, especialmente desde el año 2015, de un avance muy importante en todos los campos tecnológicos. Desde las innovaciones en buques, en comunicación, en gestión pesquera, digitalización, observación pesquera, pero también en calidad alimentaria, logística y, cómo no, en transformación de productos de la pesca y la acuicultura a través de procesos de mejora basados en tecnologías 4.0, y, ahora, inteligencia artificial. Sin duda el sector debe aprovechar los fondos FEMPA y el PERTE para seguir empujando en esa dirección.
¿Qué oportunidades de mejora identifica en la cadena de valor de estos sectores?
La cadena de valor en esta industria incluye actividades como la extracción de recursos marinos, procesamiento, distribución, logística, y servicios de apoyo. Si tuviéramos que identificar algunas oportunidades de mejora en este sector, desde Sinerxia creemos que esas oportunidades van a estar relacionadas con la optimización, digitalización y automatización de procesos, las tecnologías de procesamiento avanzado, la transparencia y trazabilidad de los productos de la pesca para que puedan ser rastreados desde el origen hasta el consumidor final, mejorando la confianza del consumidor y cumpliendo con regulaciones, el desarrollo de nuevos productos o la apuesta por la minimización de la huella de carbono y la descarbonización.
Implementar estas mejoras puede llevar a una cadena de valor más eficiente, sostenible y competitiva en la industria pesquera, beneficiando a todos los actores involucrados y contribuyendo a la conservación del medio ambiente marino.
¿Cómo ve el futuro del sector pesquero y agroalimentario? ¿Qué tendencias cree que marcarán la pauta en los próximos años y cómo deben las empresas prepararse para aprovecharlas?
En respuesta a la primera pregunta, tenemos que decir que el sector pesquero es fundamental para nuestra sociedad. Se trata de un sector clave en nuestra soberanía alimentaria que además produce la proteína animal más saludable y con menor huella de carbono del planeta. Por tanto, todos debemos contribuir a un futuro sostenible para este sector, desde las administraciones a las propias empresas, y eso tiene mucho que ver como una clara apuesta por la sostenibilidad ambiental, social y económica del mismo.
La segunda pregunta es más compleja porque además es múltiple. En cuanto al sector extractivo, la clave será equilibrar las reglas de juego y convencer a las flotas asiáticas de que, si quieren estar en el mercado, deben cumplir las mismas reglas de juego y terminar con la pesca ilegal y mejorar las condiciones sociolaborales y ambientales de su actividad. Está claro que la tendencia a la innovación será un eje creciente en los próximos años y sobre todo con desafíos como la robótica, la inteligencia artificial y la digitalización que irá substituyendo procesos humanos por otros en los que tendrán que seguir teniendo un papel clave, pero distinta. A nivel de sector transformador el desafío es aumentar el consumo de pescado que está disminuyendo, a través de nuevos formatos que se adapten a las tendencias del consumidor, con menor tiempo disponible pero con las mismas necesidades nutricionales.
La mejor estrategia que una empresa pueda adoptar en estos tiempos debe pasar por dedicar tiempo y recursos a realizar una vigilancia competitiva, apostar por la capacitación, por una identidad de marca responsable ante el consumidor y la introducción de herramientas digitales que le permitan ir transformando su modelo de negocio para hacerlo más eficiente y sostenible.