
¡Al día!

Golosinas saludables made in Galicia
En 2011, Mercedes Toscano y Jorge Núñez dejaron su Galicia natal y se mudaron a Chile. A pesar de trabajar en áreas tan diferentes como la construcción y la banca, en 2012 decidieron emprender y abrieron una tienda de golosinas. A pesar de los inicios difíciles, en cuatro años ya contaban con 25 establecimientos en todo el país, tanto propios como franquicias.
En 2017, una ley chilena contra la obesidad infantil influyó en el enfoque de su proyecto empresarial, llevándolos a crear su propia marca para que cumpliera con los nuevos requisitos. Así nació Flipa, una bolsa de 80 gramos con un 40% menos de calorías que las golosinas tradicionales. Jorge Núñez investigó exhaustivamente la fórmula para adaptarse al mercado y empezar a vender su propia marca.
El regreso a Galicia en 2019 fue crucial para consolidar su idea, adoptando un concepto innovador: golosinas con vitaminas, sin azúcar, sin gluten, sin lactosa y sin proteína de la leche. Tras estudiar el mercado, comenzaron a vender las golosinas sin azúcar Flipa en tiendas especializadas y farmacias. La pandemia reveló la demanda de suplementos nutricionales, lo que los llevó a la creación de su segunda marca, Vitanolas, que también son golosinas sin azúcar pero con diferentes compuestos como melatonina, vitaminas y biotina.
Con Flipa y Vitanolas establecidas y con el apoyo de programas como Vía Galicia y Galicia Avanza, los fundadores decidieron lanzarse a poner en marcha una fábrica de golosinas en Nigrán. Desde el primer momento su objetivo era controlar el proceso completo, incluyendo la fabricación propia, desde la selección de materias primas, control de todos los procesos, envasado y distribución.
Nace así Minimelis, un nombre que busca identificarse con el primer proyecto pero con la intención de dar un paso adelante. La fábrica permitirá seguir fabricando golosinas sin azúcar y desarrollar nuevos productos con ingredientes naturales, autóctonos de Galicia, como las agallas de los robles con propiedades antiinflamatorias. En el próximo mes de julio cuentan con que esté 100% operativa, con una capacidad de producción de 13 toneladas mensuales.
Más de 10 años después de su creación, han evolucionado hacia un concepto de golosinas más saludables. Su objetivo es que consumir un medicamento sea una experiencia agradable, similar a disfrutar de un dulce de la infancia. Su equipo de I+D está centrado en desarrollar nuevas formulaciones buscando ingredientes que puedan aportar beneficios a personas con diferentes dolencias o incluso prevenirlas.